CONDENARON A DOS PRESIDIARIOS POR EXTORSIONAR A UN COMERCIANTE DE COLÓN DESDE LA CÁRCEL

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 del Departamento Judicial Pergamino condenó a cinco años de prisión efectiva a C.G.D. de 47 años oriundo de Colón y de 34 años, tras encontrarlos responsables de un grave caso de extorsión, organizado desde el interior de una unidad penitenciaria.

Ambos fueron declarados coautores del delito de extorsión, previsto en el artículo 168 del Código Penal, en el marco de una causa que fue elevada a juicio mediante la modalidad de juicio abreviado, con el consentimiento de las partes y de la víctima, quien en un principio había solicitado el archivo del expediente por temor a represalias.

Los hechos ocurrieron entre el 14 y 15 de junio de 2021, cuando el comerciante colonense comenzó a recibir llamadas intimidantes por parte de uno de los condenados, L.E.D., quien le exigía el pago de una supuesta deuda comercial en nombre de C.G.D., su ex socio. Las amenazas incluyeron información detallada sobre su familia, lo que aumentó el nivel de intimidación.

Acorralado por el miedo, la víctima reunió $200.000, que entregó en la ciudad de Campana, tal como le habían indicado. Según la investigación, el plan fue ideado por C.G.D. desde su domicilio en Colón y ejecutado por L.E.D, quien entonces estaba detenido en la Unidad Penal N° 39.

Las pruebas del caso incluyeron mensajes de WhatsApp, registros de llamadas, testimonios de familiares y amigos de la víctima, y la declaración de un interno que confirmó que el celular usado para las amenazas pertenecía a L.E.D. Incluso después del allanamiento a la casa de C.G.D., éste siguió coordinando acciones para presionar a la víctima a través del teléfono de un tercero, I.C., también imputado en la causa.

El juez Guillermo Burrone valoró especialmente los elementos probatorios que demostraron la connivencia entre internos y personas en libertad, una modalidad delictiva que sigue vigente y preocupa al sistema judicial.

El fallo dictado ayer lunes 5 de mayo, incluye la condena efectiva, el pago de costas y las accesorias legales, sienta un precedente importante en la lucha contra los delitos cometidos desde contextos de encierro, donde la utilización de celulares y la complicidad externa siguen siendo herramientas delictivas comunes.