La gracia tuvo lugar el pasado fin de semana. Un conductor que cometió infracciones en un operativo le secuestraron el auto. Pero al rato lo fue a buscar de «cayetano».
Durante el fin de semana, se llevó a cabo un operativo de control de alcoholemia en el centro de la ciudad, cuando un un inspector de tránsito en base a insfracciones secuestra un automóvil VW modelo Bora de color gris.
El vehículo fue trasladado al sector de calle 51 entre 17 y 18 y al cabo de unos minutos, el automóvil habria desaparecido del lugar. Allí no hay cámaras de seguridad. Todo indica que el propietario fue a recuperarlo dado que tenía las llaves del vehículo.
La denuncia quedó radicada en la Fiscalía N° 2.
