POLÍTICATODAS LAS NOTICIAS

NOTA DE OPINION POR MAURICIO DEMARCO

El concejal del Frente para la Victoria emite una nota de opinión con respecto al presupuesto nacional y su tratamiento en el Congreso.

El dolor de un “cambio” arrasador

  Ya no se puede vivir en esta bendita tierra. Ya nos es próspera, ni el futuro es de ilusión. Agota, asfixia, presiona, angustia, enoja, enfurece el desencanto de cada amanecer en la Argentina. El agobio al que nos somete Cambiemos es un látigo que nos cruza la espalda, una mochila de problemas que nos aplasta con mentiras y conquistas que se diluyen ante el cinismo y la obsesión de concentrar la riqueza en pocas y frías manos. Las mismas de siempre. Esas 100 familias acaudaladas e insensibles que pretenden que la movilidad social esté bajo la suela de sus zapatos importados.

  Ajuste, represión, megadevaluación, riesgo país, FMI, recesión, reforma previsional y laboral, hiperinflación, endeudamiento, desempleo. Todos términos que creímos haber dejado atrás después de salir del infierno del 2001, arrastrados por procesos liberales probablemente menos descarnados que el actual, que dotado de un blindaje mediático casi más canallesco que la runfla judicial de operadores políticos sitos en tribunales federales, nos desordenan los sueños todos los días un poco mucho.

  No tenemos que permitir dar un solo paso más atrás. En hora de levantar definitivamente nuestra voz. Que truenen nuestras furias, nuestras lágrimas, no solo por del dolor que vivir con angustia, sino por el futuro de nuestros pibes.

  Han cimentado un discurso peligroso, pero sólido en cuanto a una verdad basada en algunos latiguillos sloganeros que no actúan por eficacia, sino por repetición. Nuestra clase media, la que moviliza en gran parte a nuestra economía generando consumo interno, puestos de trabajo y haciendo girar la rueda, debe estar atenta a la estrategia de la mentira surgida en esos timbreos fílmicos y evangelizadores que se devoran la verdad. Alcanza con rememorar que de esas visitas (y de los datos de ANSES) surgieron las identidades de los aportantes truchos que María Eugenia Vidal utilizó para la campaña de 2017. Una crapulencia infinita pero cada vez menos llamativa que tuvo su ejemplo en nuestro pago.

  Podría colorear estas líneas con estadísticas abrumadoras, con índices productivos a la baja y argentinos al costado del camino, con intereses de la deuda que se devoran todos los proyectos de los trabajadores, de los jubilados, de los docentes. Duele vivir así, duele mirar para el costado sin ser indiferente al dolor que provoca la exclusión. No somos así. Esa inyección de odio que nos blande la tele no debe ser suficiente para mirar a los ojos a nuestros vecinos y tenderles una mano. Hay que miliar el doble… está el futuro en juego y con el futuro no se juega.

OTRAS NOTICIAS  210° ANIVERSARIO DE LA RECUPERACIÓN DE LA ISLA MARTÍN GARCIA

Deja una respuesta