En la tarde de ayer, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas Pergamino llevó a cabo un allanamiento en una vivienda ubicada en calle Facundo Quiroga al 900, en el barrio Jorge Newbery, que culminó con la detención de un hombre de 27 años, acusado de comercializar estupefacientes.
La investigación, iniciada a principios de este año por la Fiscalía N°2 de Pergamino a cargo del Dr. Francisco Furnari, surgió a partir de denuncias anónimas que alertaban sobre un presunto punto de venta de drogas en la zona norte de la ciudad.
A partir de estas denuncias, el fiscal Furnari, en coordinación con el Comisario Mayor Juan Pablo Tejedor, dispuso el despliegue de recursos humanos y logísticos para recolectar pruebas que confirmaran la actividad ilícita. Durante la pesquisa, los investigadores constataron que el sospechoso ya se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por otra causa vinculada al narcomenudeo, y que, a pesar de ello, continuaba con la actividad delictiva.
Los agentes lograron documentar diversas conductas compatibles con la venta de droga al menudeo, lo que llevó al fiscal a solicitar la orden de allanamiento correspondiente al Juzgado de Garantías N°3, a cargo del Dr. Fernando Ayestarán.
Durante el procedimiento, los efectivos interceptaron además a un joven de 18 años que se encontraba comprando estupefacientes en el lugar, momentos antes del arribo del personal policial.


En el interior de la vivienda, se procedió al secuestro de una importante cantidad de cocaína fraccionada para la venta, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa. Como resultado, el fiscal Furnari ordenó la aprehensión inmediata del acusado, a quien imputó por los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y comercialización de estupefacientes.
Asimismo, se solicitará la revocación del beneficio de arresto domiciliario, por lo que el detenido deberá enfrentar cargos por dos causas vinculadas al narcotráfico, que contemplan penas de entre 4 y 15 años de prisión.

