
En 1900 se crea la Casa «Los Vascos», uno de los pilares del desarrollo colonense. Fue almacén, tienda, ferreteria, despacho de combustibles, venta de máquinas rurales, acoplo de cereales. Tenis un capital tan grande que podía fiarle a los que se establecían como chacareros la semilla para sembrar, las máquinas para cultivar, los alimentos para consumir por la numerosa familia y lor peones. El chacarero pagaba después de cosechar. Si la cosecha fracasaba «Los Vascos» podía esperario hasta la próxima.
El fundador de «Los Vascos», el joven empresario Marcial Aguirre, incursionó positivamente en todos los aspectos de la vida colonense. Hasta se ocupó de que el pueblo tuviera un periódico. Para ello convenció a la familia Blanco para que instalara una imprenta. Compró todas las máquinas en Alemania y se las cobró con talonarios de facturas que el imprimieron para el negocio. Fue un comodírimo plan de financiación para los Blanco.
Marcial Aguirre murió junto a su mujer e hijos en naufragio del buque «Pincipezza Mafalda» frente a las costas de Brasil. Continuaron con el negocio sus sobrinos Múgica, Soler y Uría.
En realidad Marcial Aguirre tenía un socio que tenia que hacerse cargo de «Los Vascos» ante su muerte de apellido Aldanondo primo de Marcial Aguirre pero ese hombre tenía un grave problema, estaba muy enamorado. Su objeto del deseo era una jovencita de dieciocho años y el ya tenia cuarenta. En ese tiempo un hombre de cuarenta ya era casi viejo y las jovencitas los consideraban muy mayores para ellas. No queria casarse con ese viejo, sin embargo los padres de la joven insistieron a favor de ese matrimonio. La fortuna de Aldanondo era todo un atractivo de manera que terminaron convenciendo a la novia.
En ese tiempo con los vehículos que había el unico adecuado era el tren de manera que el cortejo de la que se casaba iba de a pie hasta la estación y el viaje de bodas empezaba en el tren. La novia no estaba del todo convencía y no quiso subir al tren, y a último momento lograron convencerla y asi comenzó el viaje de bodas para casarse.
Yo publique en alguno de mis libros este episodio, de pronto me llegó una carta que me decía que dos hijas de esa pareja querían hablar conmigo. Yo no sabía que existían esas hijas y me preocupé por el concepto que tendrían esas hijas de ese libro, las hijas me dijeron que todo estaba muy bien relatado y la pareja era una pareja feliz porque Aldanondo se había dedicado a atender a su esposa y la había rodeado de cariño, me compraron muchos libros.
Aldanondo quiso librarse de la administración de «Los vascos» y optó por comprar muchos campos en Entre Ríos, por eso vendió a sus parientes los mujica la parte de «Los Vascos» que era cerca de la mitad.
Los Vascos – Continuará…
